UN SACRIFICIO DESACRIFICADO

martes, enero 06, 2015

En esa ocasión, amigo de lejanas tierras, leí Lucas 5: 33-34, y me encontré esto: "Algunos dijeron a Jesús: 'los seguidores de Juan, habitualmente, oran y ayunan; también los seguidores de los fariseos, pero los que te siguen a ti sólo comen y beben todo el tiempo'. Jesús les aclaró: '¿Pueden, cuando hay una boda, los invitados del novio dejar de comer, sobre todo si él está con ellos? Llegará el día en que el novio se les quitará; ahí tendrán que ayunar'".

Al analizar el texto, recordé que, por mucho tiempo, nos enseñaron que, para acceder y recibir cosas de Dios, había que hacer grandes sacrificios, grandes trabajos y grandes esfuerzos. Con base en estos, Dios respondía, y se argumentaba que, lo que recibiera, todavía era por Gracia. ¿Qué se hace ahí, estimado ex-pelilargo de mi cariño?


Siempre me pareció una contradicción entre mi 'gran esfuerzo'  para conseguir algo, y la respuesta de un Dios de Gracia que respondía según mi 'sacrificio'. Es decir, me cansaba de hacer una gran esfuerzo por alcanzar las nubes, y luego de mi gran salto hacia ellas -salto hecho por mí-, venían los restos de los demás a reclamarme que todo ocurrió por una Gracia que habitaba en las nubes.


Al contrario de todo esto, compañero de sentadillas en el gimnasio, Jesús, tomando la metáfora del novio, nos deja claro que, junto a él existe la posibilidad de disfrutar la vida, en una fiesta que él preparó, una promesa más allá de esta realidad, una Esperanza materializada y en contraste con la suerte de vida en este Más Acá.


Me puse a pensar en eso que dice Jesús: 'Llegará el día en que el novio se les quitará; ahí tendrán que ayunar'; y me pregunté: ¿Podrá el novio ser quitado? ¿Podrá irse y dejarme sin su compañía? ¿Tendré que llegar a ese punto donde mi 'sacrificio' -el ayuno (o cualquier otro sacrificio para estar cerca de Él)- sirva para menguar la angustia de no tenerlo cerca?


Repito: ¿Podrá el novio ser quitado de mi lado? Y encontré la respuesta dentro de mí, doctor de mis enfermedades humanas: No, Él nunca se iría de mi lado; Él lo hizo todo por  mí.

2 comentarios:

Kevin Reguillo dijo...

Sin duda, nunca podrá ser quitado el novio. :-)

Carlos Aguirre Acevedo dijo...

Sin duda, se quien es el oyente lirico. Te leo entre lineas, amigo.

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